Ramon Espasa i Oliver

Thursday, December 15, 2005

Interrupció voluntaria embaraç i dignitat de la dona

Ley de interrupcion voluntaria del embarazo,en plazo predeterminado.

Es una vieja reivindicación del movimiento feminista y de los partidos de la izquierda (PSUC pionero) ya emblemàtica desde la Transicion.Repetidamente presentada en el Congreso de los Diputados han pasado veinicinco años y es todavía una esperanza. La Ley actual,de indicaciones o supuestos, aunque ha solucionado la demanda social existente mantiene a la mujer supeditada al examen por un tercero( médico,

juez) del cumplimiento de los repetidos supuestos. De hecho y a demanda de la interesada siempre se encuentra el supuesto que permite interrumpir un embarazo dándose así una doble hipocresía: la del supuesto esgrimido, y la no desdeñable circunstancia de tratarse de un acto lucrativo para quien lo practica. En cambio una ley de plazos reconoce la inalienable soberanía de la mujer para decidir sobre la continuidad de su embarazo dentro del plazo predeterminado. Debe notarse que el plazo no responde a ninguna relimitación sobre la viabilidad del feto. Se trata de una estimación científica ( y por lo tanto revisable) basada en el menor riesgo estadístico que representa interrumpir un embarazo en fechas tan tempranas respecto del riesgo (también estadístico) de un parto a término. De ahí la variabilidad de los plazos en la legislación internacional.Dentro del plazo la soberanía de la decisión debe radicar en la mujer sin ningún tipo de tutela ni de supuesto ni de precondición excepto la información mas exhaustiva.Puede decirse que la mujer, gracias a una ley de este tipo deviene plenamente mayor de edad. Una ley de plazos obligará mucho más que ahora a la sanidad pública pues deberá garantizar su estricto cumplimiento disponiendo medios humanos y materiales.
La ley de plazos resulta mas congruente con la Constitución laica de que nos dotamos, pues los supuestos vienen a recordar que las interrupciones de embarazo no son un derecho sino una graciosa excepción.Por ello mismo, la nueva Ley tendrá la enemiga de la Iglesia y de los conservadores , unidos bajo la rúbrica de que la vida es de Dios y no de los hombres, que no puede haber libre disposición ni del propio cuerpo ni de la propia dignidad.Tampoco la Ley inducirá mas interrupciones pues no es mas liberal que la vigente, sencillamente es plenamente respetuosa con la mujer. Ella es en definitiva la única persona capaz de decidir si quiere o no llevar adelante un embarazo si voluntaria y amorosamente quiere traer al mundo a una nueva persona. (en lo posible no utilitzar la expresión aborto: es munición barata para los adversarios en esta polémica)

R.E.26/03/04 PER.

Eutanasia o sedació en l'agonia (Hosp.Móstoles)

El humo ciega sus ojos


El patinazo del Sr. Lamela, Consejero de Sanidad del PP. en la Comunidad de Madrid ha sido descomunal, grave, y de consecuencias desastrosas para el clima de necesaria confianza que debe presidir las relaciones entre profesionales y pacientes en la sanidad pública. Amparándose en unas mas que dudosas denuncias anónimas, con imprudente precipitación y haciendo gala de una ignorancia casi dolosa, el Sr. Consejero se reviste de coraza y espada flamígera cual nuevo arcángel San Gabriel y arremete contra esa tropa de médicos soberbios que creyendo tener la vida en sus manos han podido practicar cuatrocientas eutanasias en el H. Severo Ochoa, cuando como dice el Catecismo, la vida solo es de Dios. Resulta chocante sin embargo saber que el Sr. Lamela pertenece al llamado sector liberal dentro del PP, y que su proximidad a las tesis del Sr. Ruiz Gallardón son notorias. ¡Como debe ser pues el resto de la tropa¡.Muy probablemente el Sr. Lamela haya sido embarcado en esta penosa aventura, pero en todo caso lo ha sido por sus “coleguís” del PP. Ello viene pues a confirmar el enrarecido y fundamentalista clima que preside y rodea las cavilaciones y actuaciones políticas de este partido político.
Pero vayamos a los hechos .El hospital de Leganes, como casi todos, esta constantemente desbordado por una sobre demanda asistencial que sólo es atendida gracias a la abnegación, entrega y entusiasmo de sus profesionales. En efecto la falta de medios humanos y financieros en la sanidad pública clama al cielo desde hace ya muchos años. Nuestros índices de camas de agudos por mil habitantes, nuestros dispositivos asistenciales en primaria, nuestro prácticamente inexistente sistema de cuidados paliativos a domicilio, unido al evidente envejecimiento de la población requieren soluciones inaplazables. El PP, en el gobierno durante ocho años de bonanza y crecimiento económico tiene buena parte de responsabilidad en ello por su repetida cicatería presupuestaria respecto del gasto público en general y también del gasto sanitario. Pero hoy con la izquierda en responsabilidades de dirección la situación no puede ni debe prolongarse un minuto más. Pues bien, en este contexto de Urgencias cotidianamente desbordadas, la práctica de lo que hoy es ya un distintivo de buena praxis médica, esto es la sedación en la agonía para evitar el dolor innecesario, la angustia, el delirio y la sensación de ahogo, llevada a cabo por los buenos profesionales de este hospital, se ha convertido en una ridícula pero escandalosa denuncia de supuestas irregularidades atentatorias del derecho de todos a la vida. Ello ha representado un atentado gravísimo a la confianza que debe presidir la relación entre médicos y enfermos, y al aprecio que siente la población por sus servicios públicos de salud. En este sentido la nutrida manifestación que en defensa de su hospital y de sus profesionales, han protagonizado los vecinos de Leganes es altamente reconfortante y demuestra coraje e inteligencia popular a raudales.
Loas supuestas irregularidades que el flamígero Sr. Consejero veía por todas partes ,no son más a día de hoy, que insuficiencias de consignación escrita de órdenes medicas en las historias clínicas, precisamente producidas por el agobio y presión con la que a diario deben trabajar estos profesionales. Aun más, la supuesta y culposa desviación estadística del número de muertes en el repetido hospital respecto de otros, no traduce más que la abusiva sobrecarga de trabajo de este hospital. El Sr. Consejero ha hecho pues un pan como unas ….tortas. Ni la comisión de mortalidad del centro ni la Fiscalía han encontrado indicios de conductas culposas.¿De que se trata pues? Desgraciadamente estamos ante una manipulación y abuso de poder político, siempre intolerables, pero puestos esta vez al servicio de una mirada pacata, gazmoña y retrograda sobre el derecho a morir dignamente. El humo de la ideología mas integrista ciega los ojos de los esforzados paladines del partido popular y en nombre de unos dogmáticos principios creen poder conformar a su gusto la realidad científica y social. Hoy el derecho a morir dignamente sin dolor y conduciendo la propia muerte con el mayor placidez y la menor angustia posible es una realidad que debería estar al alcance de todos los ciudadanos y no sólo de unos pocos. Las posibilidades científicas y asistenciales así lo confirman y la ciudadanía, cada vez más consciente de sus derechos también lo viene reclamando. Hoy la sedación de la agonía adecuadamente establecida es una práctica descrita, ensalzada y aceptada por la comunidad científica. La bibliografía seria y especializada es de una evidencia abrumadora. Ahora bien si como recuerda el bello fox-trot el humo ciega tus ojos y si este humo es producto de rancias ideologías las posibilidades de equivocarse son muchas. Pero a veces, ya se ha dicho las equivocaciones son peores que un crimen.


R.E. PERIODICO 07/04/05

Sanitat i recursos humans

Recursos humanos/ ¿Profesionales escasos?/ Grippe y recursos humanos.

Recordar que el personal sanitario (médicos, diplomados de enfermería, auxiliares de clínica etc.) es el principal recurso de un sistema sanitario puede parecer retórico.Sin embargo y a pesar de todos los avances tecnológicos i farmacológicos, o precisamente en parte por ello mismo, cada día son precisos más y más profesionales sanitarios, para prevenir, para curar y sobre todo para cuidar...Son muchos los factores que empujan en esta dirección. La demanda creciente de mas seguridad y mas confort. El mayor consumo de atenciones sanitarias que resultan de la tan celebrada longevidad.Los exponenciales incrementos de costo que representan tanto la novísima tecnología electromédica e informática como la factura farmaceútica.Ahora bien, el factor humano continua siendo el máximo agente de gasto dentro del presupuesto sanitario y debemos reconocerle el papel de eje y fundamento del sistema.La formación larga ,costosa y esforzada de estos profesionales no puede dejarse a la espontaneidad de la oferta y demanda del mercado.Su formación y su número debe ser gestionada (en buena parte ya se hace) desde las necesidades del sistema sanitario entendido este como un bien público.Los tan denostados “númerus clausus”resulta que son necesarios, siempre que se entienda esta gestión de recursos humanos de forma flexible, programada, transparente y democrática, es decir al servicio del sistema sanitario y no de cualquier grupo de presión, trátese de sindicatos, colegios profesionales, o determinados grupos de especialistas.Pero no todo acaba en la adecuada planificación. Después, debe ofrecérseles un adecuado abanico de incentivos (económicos, científicos, de carrera profesional) dentro del sistema sanitario público para conseguir sacar el mejor rendimiento humano y profesional de estos valiosos profesionales.Ahi topamos inmediatamente con la constricción presupuestaria.Los cantos al desbocado gasto sanitario, tan queridos por la derecha, no son lamentablemente muy contestados por la izquierda. La presión del “buen sentido común”se impone: el gasto es insostenible, la sanidad acabará con el estado del bienstar, y demás jeremiadas.Ciertamente el déficit de financiación sanitaria heredado de los gobiernos del P.P. es realmente grave. Y aquí vienen a incidir los datos recientemente conocidos: mil diplomados de enfermería, unos cuatrocientos médicos, y aproximadamente cuarenta farmacéuticos hospitalarios están trabajando en otros países de la Unión Europea. Mas aún ,de no corregirse el ritmo de formación de profesionales, en diez años podemos tener importantes déficit en determinadas especialidades médicas. Estos hechos obligan a una nueva reflexión política sobre nuestro modelo sanitario.¿En una Unión Europea abierta a la libre circulación de profesionales, nos quedaremos impasibles formando profesionales a precios mas bajos que otros países de la Unión, para ver como después nuestros especialistas son contratados por estos países, en mejores condiciones salariales y de estabilidad que las que nuestro sistema puede ofrecerles?Las economías abiertas no deben servir sólo para mejorar la competencia en mercancías y servicios como el discurso neoliberal nos repite machaconamente. También deberían servir para igualar niveles de bienestar, y uno de sus pilares, es el servicio sanitario. Se impone pues una fuerte corrección al alza en las finanzas de nuestro modelo sanitario. El gasto sanitario no es un problema social que impida poder abordar los auténticos problemas de crecimiento de la economía como la inflación , las infraestructuras, o la competitividad, como se dice.Antes al contrario, es un componente esencial del equilibrio presupuestario y social de nuestra sociedad. ¿Sin la seguridad que ofrece a todos, la cobertura sanitaria gratuita, y en términos generales satisfactoria, cree alguien que el comportamiento del consumo privado y del ahorro, por ejemplo, sería el mismo en nuestro pais//?En este sentido las tentaciones privatizadoras, encubiertas bajo las distintas formas de copago, no harían mas que agravar el problema en su vertiente económica y sobre todo incrementar las desigualdades sociales, con grave quebranto de la cohesión social.
Los profesionales son pues el mayor gasto, y a la vez, la mejor riqueza de nuestro sistema sanitario.La actual epidemia de gripe es otro toque de atención. Sobre la base de una generosa entrega de médicos y enfermería en la asistencia primaria vamos sorteando la presión asistencial mientras los hospitales están desprogramando intervenciones ante el desbordamiento de sus urgencias. Y a pesar de todo,casi todo va bien. Pero no podemos funcionar siempre gracias a la abnegación y heroicidades de los/las profesionales.


R.E.31/01/05 PERIODICO

model social europeu/model social U.S.A.

Modelo Social Europeo


El objetivo de la reciente reunión de jefes de Estado y de Gobierno convocada por Blair en Hampton Court era “como superar el desafío competitivo manteniendo la seguridad de nuestros ciudadanos en un mundo de movimientos de mercancías, capitales y personas sin precedentes”. Para responder a esta nueva situación, la U.E. según Blair debe esforzarse en encontrar modernos caminos para asegurar el crecimiento, la creación de empleos, la innovación y la seguridad frente a la masiva inmigración ilegal. Barrosso en el documento de la Comisión, incidía la cuestión cardinal de este debate con el siguiente dato. En la U.E./25 , el gasto público en protección y cohesión social representa un 25% de su P.I.B., en Estados Unidos es un 15% y en Japón un 17%.No hace falta recordar imágenes del Katrina en Nueva Orleáns, para reconocer que este es uno de los mayores signos de identidad del modelo social y productivo europeo. Ahora bien, la competencia globalizada, la emergencia de nuevas fábricas del mundo como China, India y Brasil parecen, según algunos, amenazar al histórico modelo europeo. ¿Debemos abandonarlo en aras a una competitividad galopante? ¿O mas bien deberíamos reforzarlo aumentando la productividad y recuperando el dialogo social y la participación cívica? Las soluciones no son fáciles, lo sabemos, pero lamentablemente ni Blair ni la mayoría de Jefes de Gobierno estuvieron interesados en mandar un mensaje claro e ilusionante. Solo vaguedades sobre la modernidad que ciertamente no ayudan a que los ciudadanos se interesen más por Europa y su futuro.



R.E. 28/10/05 PERIODICO

Etica i ciencia (dignitat i privacitat portadors V.I.H.)

Etica y ciencia

El continuado avance de la medicina científica ha situado en sus justos términos ciertas enfermedades que la historia y la ignorancia habían envuelto en auras misteriosas,divinas , demoníacas o incluso xenofobas:la peste bubónica, la lepra la epilepsia ,el mal francés(sífilis), el cancer percibido como inexorable e incurable, etc...
Hoy se puede afirmar que las bases fisiológicas y causales de las enfermedades catalogadas,son conocidas.Este progreso científico,es hijo de la exhaustiva recogida de datos, y de la experimentación,aplicadas al estudio de cada enfermedad.El misterio y el aura han desaparecido,para bien de todos.
Hoy se plantea la necesidad de registrar a las personas seropositivas(que no enfermos) frente al V.I.H. para poder estudiar y conocer mejor la proporción y las causas que llevaran a que algunas de estas personas acaben enfermando de sida. La duda moral e incluso ética aparece inmediatamente. En efecto ,no son enfermos, no estan (según lo conocido hasta hoy) contagiando, y sin embargo algunas de ellas enfermarán y podrán contagiar.¿Deben por ello ser obligatoriamente declarados y recogidos estos datos de indudable valor científico? De no hacerlo, las causas de conversión desde la seropositividad a la enfermedad continuarán ignorándose.Pero si se hace sin el obligado, y debido respeto a la intimidad personal, se podría estar conculcando un derecho fundamental.No estamos ante ninguna enfermedad demonizable o misteriosa que pueda aterrorizarnos. Ciertamente la ciencia quiere y debe conocer siempre más.Pero estamos también ante el dercho al consentimiento informado y ante la dignidad de la persona.La ciencia, o mejor los científicos, deben asegurar de forma segura e indubitable que esta recogida de datos de los seropositivos, en ningún caso afectarà a su derecho fundamental a la intimidad.Si no pueden asumir este solemne compromiso, deben buscar otras vias de estudio.No todo lo que científicament puede hacerse es bueno que se haga.(Piensese en la clonación reproductiva p.ej.) A la ciencia no se le pueden pedir criterios morales ni éticos pues carece de ellos.Quienes deben proponerlos son los hombres, desde su moral ,desde su ética.




R.E. 20/11/04 PER

Tuesday, December 13, 2005

Ley del tabaco. Discurso en el Pleno del Senado. Novembre 2005

Por el Grupo Parlamentario Entesa Catalana de Progrès tiene la palabra el senador Espasa.

El señor ESPASA I OLIVER: Señor presidente, señoras y señores senadores, ésta es una ley buena, ésta es una muy buena ley. Voy a dedicar el tiempo que me es permitido utilizar para defender las enmiendas y los votos particulares para defender el conjunto de la arquitectura de la ley porque me parece mucho más importante que algunos aspectos concretos, que alguna pequeña incongruencia que se da aún en este proyecto de ley, lo que el senador Cuenca Cañizares señalaba quizá con excesiva vehemencia.
¿Qué es lo que se propone con esta ley? Con esta ley se proponen tres cosas: en primer lugar, reducir los puntos de venta del producto legal llamado tabaco; en segundo lugar, reducir e impedir drásticamente la publicidad de los productos del tabaco; y en tercer lugar, y quizá la más importante, separar los ambientes en que haya aire contaminado por humo de tabaco. Se ha dicho, y tengo buenos amigos en la sala y fuera de ella que me estarán escuchando, que esta es una ley prohibicionista. Que parecíamos o bien miembros del ejército de salvación tocando las trompetas y los tambores para evitar que los amigos caigan en el vicio de fumar, o talibanes sanitarios. Pues bien, señoras y señores senadores, queridos amigos, ni somos miembros del ejército de salvación ni somos talibanes sanitarios. Somos simplemente demócratas. Porque, ¿qué es lo que persigue la ley? ¿Cuál es su núcleo central? Por evidencias científicas que no voy a enumerar, se sabe, señorías, que el aire contaminado con humo de tabaco representa un riesgo para la salud de las personas que lo inhalan.
En función de esta evidencia empírica, hoy incontestable, la mitad de riesgo que toma para sí un fumador voluntario lo tiene un fumador pasivo. Recuerden ustedes que el artículo 45 de la Constitución Española dice que es deber de los poderes públicos proteger la salud pública, y ante esta nueva evidencia empírica -nueva desde hace unos diez años-, ante esta contundente evidencia científica, ¿qué tienen que hacer los poderes públicos? Inmediatamente separar a las personas que no voluntariamente deban inhalar aire contaminado con humo de tabaco, y esto es lo que hace la ley, y lo hace en cuatro niveles. En el aire libre, en el ambiente, sobre lo que la ley evidentemente no dice nada; cada uno hace lo que quiere ahí. En el espacio privado, sobre lo que evidentemente la ley no dice nada; cada uno hace lo que quiere ahí. En los espacios públicos o colectivos de ocio, donde la gente va voluntariamente, pero se encuentra con otras personas que también voluntariamente han ido; una solución sencilla y clásica es separar ambientes, de forma física, de forma total, con sistemas de ventilación, separada y distinta, entre los que voluntariamente fuman y están dispuestos a inhalar aire contaminado con humo de tabaco, y los que no fuman y no deben ser expuestos al aire contaminado con humo de tabaco; eso en los espacios públicos de ocio a los que se acude voluntariamente. Y queda un cuarto nivel, señorías, el centro de trabajo, donde como todos ustedes saben no acudimos voluntariamente, sino porque debemos; porque queremos, pero también porque debemos. Ahí, en esta situación distinta, es donde la ley, yo creo que de forma acertada, de forma positiva, de forma coherente con las evidencias empíricas y científicas que tenemos sobre el perjuicio grave que el aire contaminado con humo de tabaco produce a los que lo inhalan pasivamente, señala la imposibilidad de fumar durante las horas de trabajo.
Por tanto, no es una ley que prohíba ninguna conducta; miren ustedes la ley; léansela del derecho y del revés; no encontrarán ninguna conducta prohibida. Encontrarán, eso sí, espacios delimitados; encontrarán, eso sí, separación entre humo contaminado y humo no contaminado; encontrarán -y después me referiré a ello- limitaciones a la publicidad; encontrarán limitaciones a los puntos de venta, pero, ¿inducción o prohibición de cualquier conducta? Ni una, señorías. Por ello, de ley prohibicionista, nada. Eso es lo que dicen las tabaqueras; no digan ustedes lo mismo que dicen las tabaqueras. De ley prohibicionista, nada de nada de nada.
Es una ley que asegura y promueve la salud pública, separando ambientes, y dejando que cada uno haga lo que quiera, por supuesto que sí. Somos uno de los pocos países del mundo -y me enorgullezco de ello- que incluso en las sustancias ilegales adictivas, es decir, en las drogas, no penaliza el consumo. Por tanto, no se opone a la conducta del ciudadano español que decide consumir una droga; ¿cómo iba a prohibir el fumar, como se ha dicho, de forma superficial y repetida? ¿Cómo podría plantearse alguien que ésta era una ley prohibicionista, que ésta era una ley intervencionista, que ésta era una ley que modificaba las conductas de los españoles de forma coercitiva? En absoluto, señorías; en absoluto. En consecuencia, ley que separa ambientes, ley democrática, ley positiva en salud pública, y nada de ley regresiva, nada de ley persecutoria, nada de ley prohibicionista.
La ley también reduce los puntos de venta, y debería -pero no ha podido ser así, y hago una crítica amable, pero crítica, al ministro de Economía y Hacienda- haber incrementado la fiscalidad del tabaco. Se sabe, es una evidencia empírica, que cuando aumenta el precio del tabaco y cuando se limita la publicidad y los espacios donde se puede fumar, por las razones que he dicho antes y que no voy a repetir, baja en picado el consumo del tabaco, en los países donde se ha hecho. Hay evidencias empíricas en Francia, en Irlanda, en Suecia y en otros países.
El segundo pie de la ley es éste que les mencionaba ahora mismo: la reducción de los puntos de venta, y faltaría -como decía- un incremento de la fiscalidad del tabaco. ¿Por qué digo esto? Porque las tabaqueras, viendo la amenaza que representaba esta ley para sus intereses económicos y comerciales, se han dedicado a producir tabaco barato a precio reventado, con lo cual están haciendo dos cosas gravísimas: dumping sanitario y dumping fiscal, porque están vendiendo más cigarrillos en España, ha habido un incremento de un uno por ciento con menos recaudación fiscal, porque han bajado los precios. Nosotros aprovechamos esta ocasión para pedir al Gobierno, para pedir al vicepresidente de Economía y Hacienda, que se plantee de inmediato subir la fiscalidad del tabaco para evitar este dumping fiscal y salutífero que las tabaqueras han producido en nuestro país, inundando el mercado con cajetillas baratas.
En tercer lugar, señor presidente, ésta es una ley que limita de forma drástica -y no me duelen prendas utilizar esta palabra- la publicidad, excepto en algún pequeño forúnculo que nos ha salido en el último minuto de la ley y que no voy a mencionar por discreción. Limita muy fuertemente la publicidad ¿Por qué? Porque la publicidad de los productos del tabaco, señorías, no está dedicada, como dicen las tabaqueras, a ganar mercado o a competir entre marcas. Hoy se sabe, señorías, que en un país desarrollado como es el nuestro, las tabaqueras no compiten por marcas o por espacios de mercado, las tabaqueras compiten para ganarse a los futuros adictos, a los jóvenes y a los niños. Éste es el gasto publicitario, vendiendo una vida fácil, atractiva, desinhibida, eróticamente estimulante, transgresora, ustedes han visto y ven los costosísimos anuncios que las tabaqueras dedican a inducir no a los adultos , porque está demostradísimo -y ellas lo saben- que un adulto no empieza el hábito de fumar ni cambia prácticamente nunca de marca, sino a los jóvenes. Y esto es lo que la ley trata de impedir en la medida de lo posible en un Estado social y democrático de derecho.
Pretende impedir la elección equivocada de personas en vías de formación de un hábito que puede ser tóxico para su salud, pero una vez tomada la decisión -vuelvo a lo que decía antes-, ésta es una ley que no prohíbe conductas, cada uno fumará o no fumará según su libérrima decisión, claro que sí, pero es deber político del Estado, del Gobierno, de nosotros como legisladores, proteger y hacer que esta decisión libérrima de cada uno se tome con el máximo conocimiento de los aspectos negativos, que son casi todos, y positivos que pueda tener el hábito de fumar, y por eso se limita tantísimo la publicidad en esta ley.
Esta es, señoras y señores senadores, una ley que separa ambientes de aire contaminados o no contaminados con humo del tabaco, nada de prohibiciones, nada de intervencionismo en conductas, es una ley que reduce drásticamente los puntos de venta del tabaco y que debería haber conseguido incrementar la fiscalidad de este mismo producto y es una ley que limita drásticamente, porque debe ser así, porque es bueno que sea así, la publicidad de los productos del tabaco para proteger a nuestros niños y jóvenes de que se conviertan o no en adictos. ¿Lo vamos a conseguir al cien por cien? Claro que no, ya lo sabemos, ingenuos no somos, pero hemos de poner todo lo que esté en nuestras manos para que esto sea así.
Por estas razones, nosotros, como Grupo Parlamentario Entesa Catalana de Progrés, presentamos pocas enmiendas a la ley, porque estamos muy de acuerdo con ella, algunas están ya incorporadas, hemos transaccionado otras muchas y sólo quedan vivas dos. En el turno de portavoces me referiré a ellas.

El señor PRESIDENTE: Señoría, ruego termine, por favor.

El señor ESPASA I OLIVER: Termino, señor presidente.
Sobre una de ellas ofreceré in extremis una última transaccional a los grupos del centro y de la derecha, por si quieren sumarse. Hemos transaccionado -como ustedes verán- muchas acciones, muchas enmiendas en esta ley, esperamos que hasta el final, hasta el momento de la votación, podamos transaccionar alguna más.
Nada más y muchas gracias, señoras y señores senadores.

Libertad de conciencia versus libertad religiosa

- DE DON RAMÓN ESPASA I OLIVER, DEL GRUPO PARLAMENTARIO ENTESA CATALANA DE PROGRÉS, SOBRE SI EL GOBIERNO CONSIDERA QUE HA LLEGADO EL MOMENTO DE DESARROLLAR LEGALMENTE TODAS LAS LIBERTADES PÚBLICAS RECOGIDAS EN EL ARTÍCULO 16 DE LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA. (680/000680)

El señor PRESIDENTE: Pregunta del senador Espasa i Oliver.
Tiene la palabra su señoría.

El señor ESPASA I OLIVER: Gracias, señor presidente.
Señor ministro de Justicia, podemos decir que la historia de estos 25 últimos años ha sido la historia de un éxito, sobre todo en el ejercicio, disfrute y ampliación de las libertades.
En este sentido, nuestra España, la España del siglo XXI, está muy distante de aquella que aprobó la Constitución; es más secular, se ha secularizado, es más diversa en concepciones ideológicas, y tiene una práctica de confesiones religiosas mucho más diversa y sustentada, sobre todo, por el flujo de las migraciones. Desde este punto de vista, la Ley Orgánica de Libertad Religiosa, elaborada en 1980, por tanto, se han celebrado sus 25 años, queda un poco estrecha para lo que es hoy la diversidad ideológica, religiosa, y de secularización o de sociedad laica que hoy es la España del siglo XXI. ¿No cree, el señor ministro, que ha llegado el momento de plantearse, bien la ampliación, bien la superación de esta ley por la elaboración en el futuro de una ley orgánica de la libertad de conciencia que enmarque, obviamente, la libertad religiosa?
Gracias, señor presidente.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría.
Tiene la palabra el señor ministro de Justicia.

El señor MINISTRO DE JUSTICIA (López Aguilar): Muchas gracias, señor presidente.
Gracias, señor senador, por su pregunta. Efectivamente, la libertad religiosa aparece consagrada por la Constitución como un derecho fundamental muy precioso, sólo hay que subrayar que aparece inmediatamente después del propio derecho la vida. El artículo 15 consagra el derecho a la vida y el 16 la libertad religiosa junto a la libertad ideológica, de conciencia y de culto de los individuos y de las comunidades, consagrando, por cierto, un derecho de titularidad y ejercicio colectivo. Un derecho que fue desarrollado tempranamente, y no por casualidad, en 1980, una de las primerísimas leyes orgánicas que adopta la democracia constitucional y que, efectivamente, ha cumplido 25 años. Con ese motivo el Ministerio de Justicia patrocinó el verano pasado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo un seminario de reflexión, precisamente para evaluar los 25 años de rendimiento de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa, del que participaron todas las confesiones que tienen contraídos acuerdos con el Estado.
Subrayó que la libertad religiosa está consagrada como derecho fundamental en el párrafo primero, pero eso no es todo en el artículo 16, hay un segundo párrafo que es muy importante, que señala, primero, que ninguna confesión tendrá carácter estatal, lo que rompe toda una tradición histórica de manera muy afortunada y, además, señala que nadie podrá ser obligado a confesar ni directa, ni indirectamente habría que añadir, sus creencias, su ideología, ni, por tanto, su religión. En el párrafo tercero se mandata al Estado a cooperar con la Iglesia católica y las demás confesiones. Todos estos elementos, sin duda ninguna, deben ser leídos conforme el tiempo que nos toca porque la sociedad española ha ido profundizando en sus libertades y de manera inexorable se ha ido haciendo más pluralista desde el punto de vista religioso. Todo ello conforma un marco de actuación en el que el Gobierno está intentando avanzar, como creo que prueba en esta legislatura el intento de este Gobierno de cumplir acuerdos no solamente con la Santa Sede, sino con otras confesiones, que permanecían en varios de sus puntos inéditos, habiendo instrumentado para ese objetivo una fundación, Pluralismo y convivencia, que no tiene como función promover ninguna religión, porque no puede ser ese el sentido de la actuación de ningún poder público en un orden aconfesional, pero sí el de dar reconocimiento a la actividad de carácter social y cultural y a su integración proveniente del ejercicio de la libertad religiosa de las confesiones minoritarias.
Muchas gracias, señor presidente.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor ministro.
Tiene la palabra su señoría.

El señor ESPASA I OLIVER: Muchas gracias, señor presidente.
Señor ministro, estoy de acuerdo con todo lo que usted ha dicho y con el desglose que ha hecho del artículo 16 de la Constitución Española, pero yo quiero ir un punto más allá. Seguramente sus compromisos de Gobierno no se lo permiten, pero quisiera manifestar a la Cámara, y estoy seguro de que contaré con su aquiescencia y con su cuerdo, que el artículo 16 jerarquiza los valores constitucionales. Y el orden jerárquico en el que están descritos es el siguiente: primero, libertad ideológica, segundo, libertad religiosa, tercero, libertad de culto, cuarto, principio de cooperación. Los que usted ha enunciado, pero poniendo por delante la libertad ideológica, que ampara a la libertad de conciencia que, a la vez, es garantía de una creencia libre en cualquier religión, y profesar cualquier religión o no profesar ninguna. En cambio, la Ley Orgánica de Libertad Religiosa deja en el limbo a las personas, que cada vez son más en nuestro país, que creen en el hombre y en la naturaleza, y esta es una creencia tan digna como creer en una religión. Por eso la Constitución dice: primero, libertad ideológica, garantiza la libertad de conciencia, y enmarcando estas dos grandes libertades laicas y constitucionales, se ampara la libertad religiosa. No estoy contra ninguna religión, por supuesto, que no, estoy por la cooperación, por supuesto, que sí, pero deberíamos avanzar. Y le invito a usted y a su Gobierno a que actualicemos la Ley Orgánica de Libertad Religiosa, para que los que creen en el hombre y en la naturaleza tengan el mismo estatus y el mismo amparo de derecho orgánico por una ley orgánica de libertad de conciencia y de libertad de creencia que los creen en cualquiera de las religiones que se profesan hoy en nuestro país.

El señor PRESIDENTE: Señoría, le ruego que termine.

El señor ESPASA I OLIVER: Acabo, señor presidente.
Por lo tanto, una ley orgánica de libertad de conciencia sería la mejor contribución de este Gobierno progresista a la actualización de la vieja Ley Orgánica de Libertad Religiosa.
Gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría.
Tiene la palabra el señor ministro de Justicia.

El señor MINISTRO DE JUSTICIA (López Aguilar): Gracias.
El Gobierno está cumpliendo su programa y por ello precisamente ha promovido una fundación que tiene como objetivo el tender puentes de colaboración con confesiones que venían alegando discriminación negativa o ignorancia por parte de los poderes públicos durante demasiado tiempo.
Creemos que con ello prestamos un servicio al reconocimiento del creciente pluralismo religioso de una sociedad libre y abierta. Al mismo tiempo, porque formaba también parte de nuestro programa, punto por punto, está cumpliendo...

El señor PRESIDENTE: Señor ministro, le ruego que termine.

El señor MINISTRO DE JUSTICIA (López Aguilar): Está cumpliendo los acuerdos contraídos con la Iglesia Católica.
Esto no quiere decir que no esté abierto a reflexiones hacia el futuro. De lo que está completamente seguro es de que está vinculado por la Ley. Y, por lo tanto, punto por punto, la Ley Orgánica de Libertad Religiosa y los acuerdos de cooperación con las distintas confesiones están siendo respetados. Y, desde luego, en todo momento estamos inspirados por la remoción de toda discriminación, no solamente por razón de creencia o de religión, de modo que se garantice el derecho a creer, a expresarlo públicamente, a participar de la sociedad desde las propias creencias y, por supuesto, en todos los ámbitos y en todas las esferas, también en la educativa, el derecho a no creer y el derecho a no profesar ninguna religión.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor ministro.